- "Tal vez salga por la ventana"
- "No, no puedes hacer eso"
- "Sí, lo haré y entonces verás"
- "No te lo permitiré, por tu bien"
- "Tal vez me convierta en ave y salga por esa ventana, y nada podrás hacer para evitarlo"
- "¡Deja de decir estupideces!"
Y ciertamente, ahí, ante sus ojos, se convirtió en colibrí y salió por la ventana, con ligereza y elegancia, sin que nadie pudiera hacer nada para evitarlo.
8 de diciembre de 2008
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