Se ha desatado una serie de confusos y extraños sucesos. No fue algo planaedo... al menos no por mí. Simplemente fue algo que debía suceder, algo inevitable... que sucedería de todos modos.
Al tiempo que se aceleraba mi respiración, su aliento enublecía mis sentidos y reconfortaba mi interior. Acercó sus labios a los míos... y sucedió.
No sé que pasará después, pero pasará sin duda, una cosa a la vez, una después de otra. Y en ese continuo de sucesos estaré yo, confundido, como es mi costumbre.
14 de marzo de 2009
7 de marzo de 2009
Fantasmas
A veces fantasmas del pasado aparecen sin preámbulos, silenciosos, como atrapados en el espacio que ocupan los recuerdos. Con una sonrisa, que se desvanece por el cansancio de sus almas, y sabiendo que hubo tiempos mejores, me siguen, me observan con curiosidad.
Me percato de su presencia y, no sé por qué, me platican sus vivencias, sus historias; algunos parecen desdichados, otros sólo añorantes de un tiempo al que ya no pertenecen. Yo escucho atento y complacido, lleno de asombro, hasta el más pequeño detalle. Luego, no les queda más por contar.
Sin más, se van tal como llegaron, no sé a dónde, no sé por qué... o si alguna vez regresarán.
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